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Buenos días, antes de nada queríamos explicaros la razón de que la semana pasada no hubiese entrada en el blog.

Estamos elaborando nuevo material, preparando colaboraciones en el blog de otros colegas que trabajan en el mundo del envejecimiento, estamos organizando formaciones para familiares y profesionales, así como estamos formándonos  para mejorar a nivel profesional y ofrecer un trabajo de calidad. Por estas buenas razones las publicaciones en el blog, salvo excepciones, serán cada dos semanas.

En cualquier caso, si necesitáis que tratemos algún tema que os preocupe (como es el caso del tema de esta semana), podéis hacérnoslo llegar y ¡nos pondremos manos a la obra!

Y ahora vamos con la entrada de esta semana. Vamos a tratar un tema sobre el que hemos tenido gran cantidad de consultas.

En muchas ocasiones, ante un ingreso hospitalario, ya sea una urgencia o por una operación, las personas mayores se desorientan y muestras síntomas de pérdida de memoria, problemas de atención, insomnio, confusión, desorientación, etc.

Esta situación es conocida como Síndrome Confusional Agudo (SCA) aunque también se le llama delirium.

Antes de seguir vamos a explicar que significa que un síndrome sea agudo. Agudo significa súbito o grave. Los síntomas agudos aparecen, cambian o empeoran rápidamente. Es lo opuesto a crónico, que sería una enfermedad que se padece durante mucho tiempo y que no desaparece de forma rápida o fácil.

 

DEFINICIÓN DEL SÍNDROME CONFUSIONAL AGUDO

 

Según el Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) se trata de:

«Una alteración del nivel de conciencia acompañada de trastornos cognitivos que se instaura en un periodo breve de tiempo y que tiende a ser fluctuante. Se trata de un síndrome cerebral, orgánico, caracterizado por alteraciones de la atención, percepción, conciencia, pensamiento, conducta psicomotriz, emociones, memoria y todo el ciclo sueño vigilia».

Su inicio suele producirse de forma brusca y la alteración de las capacidades mentales fluctúa a lo largo del día. Puede durar varios días. Suele desarrollarse por la noche en lugares desconocidos y de pocos estímulos ambientales. Es decir, la habitación de un hospital al ser ingresado, añadiendo los problemas médicos que la persona ya trae, son el caldo de cultivo perfecto para una persona mayor.

Ya que su forma más clara de presentación es la alteración psicomotriz, alucinaciones, desorientación, alteraciones emocionales, etc., en ocasiones puede pasar desapercibido si se manifiesta con letargia y somnolencia. En estos casos se puede comprobar si hay un inicio agudo de esta situación, el pensamiento desorganizado en la persona, así como la alteración de la conciencia o la desatención.

En cualquier caso, el Síndrome Confusional Agudo debe ser entendido como una enfermedad médica potencialmente tratable y, sobre todo, prevenible.

Hay que explicar que el SCA no se da únicamente durante ingresos hospitalarios, también se puede dar en personas durante el desarrollo de ciertas enfermedades y situaciones. Aunque en esta entrada hacemos más referencia a los sucedidos durante los ingresos hospitalarios ya que sobre estos nos han llegado las consultas.

 

FACTORES DE RIESGO:

 

Hay ciertos factores que hacen a la persona más vulnerable a padecer este síndrome. Algunos de los más estudiados son:

 

  1. Envejecimiento cerebral fisiológico: el mismo proceso de envejecimiento cerebral hace que éste sea más vulnerable debido a todos los cambios en forma de déficits a los que se enfrenta.
  2. Presencia de demencia, deterioro cognitivo, depresión y/o ansiedad.
  3. Dependencia funcional o síndrome de inmovilidad: la inmovilidad es un factor tanto de riesgo como precipitante. Es importante que las personas mayores, aunque dependientes, se muevan o sean movidas.
  4. Cambios neuroquímicos y psicológicos: situaciones de estrés, aislamiento social, problemas en el entorno familiar, trastornos del ciclo sueño/vigilia o situaciones de duelo ponen a la persona en mayor riesgo de sufrir este síndrome.
  5. Hospitalización: Debido a la desubicación, enfermedad aguda, cambios de habitación, intervenciones quirúrgicas, medicación, restricciones físicas, etc. La hospitalización reúne toda una serie de circunstancias de riesgo y, en muchísimas ocasiones, precipitantes del SCA.

 

De forma más concreta se han descrito como factores de riesgo del SCA: el estar polimedicado, la estancia hospitalaria prolongada, ausencia de movilización, tomar hipnóticos, tener diabetes mellitus, enfermedad renal crónica, problemas de tiroides, el deterioro cognitivo y ser varón y mayor de 75 años.

 

FACTORES PRECIPITANTES:

 

Algunos de los factores más estudiados que pueden precipitar el SCA son:

 

  1. Infecciones: el SCA es una presentación típica de infección en ausencia de fiebre. Los profesionales, cuando detectamos un cambio en el estado emocional y psicomotor de las personas mayores, una de las primeras cosas que comprobamos es la posibilidad de infección, en particular la infección de orina.
  2. Fármacos: por los efectos secundarios de muchos medicamentos e incluso por el exceso e intoxicación con estos.
  3. Alteraciones metabólicas y desnutrición.
  4. Insuficiencia de cualquier órgano o sistema.
  5. Enfermedades neurológicas agudas: ictus, encefalitis o meningitis.
  6. Enfermedades endocrinas: diabetes y trastornos tiroideos.
  7. Cirugía previa: son típicos en los casos de fractura de cadera.
  8. Intervenciones agresivas.
  9. Dolor.
  10. Sufrir deterioro cognitivo o demencia.

 

MANIFESTACIÓN DEL SÍNDROME CONFUSIONAL AGUDO:

 

El SCA, como hemos dicho anteriormente, se caracteriza por:

 

  1. Desorientación: se desorientan primero en el tiempo (hora, día, mes), luego en el espacio (dónde está). 
  2. Disminución del nivel de conciencia: puede fluctuar desde el estupor a la excitabilidad.
  3. Trastornos de la percepción: puede tener alucinaciones (ver, escuchar, etc. estímulos que no existen) o ilusiones (malinterpretar estímulos que sí están presentes como puede ser interpretar una sombra alargada como una persona).
  4. Pensamiento desorganizado: se presenta mediante un lenguaje incoherente e irrelevante.
  5. Alteraciones de la memoria.
  6. Trastornos de la atención: ausencia de atención.
  7. Alteraciones del ciclo sueño-vigilia: en ocasiones duermen durante el día y tienen insomnio por la noche.
  8. Alteraciones de la actividad psicomotora: pueden ir desde la ausencia de actividad psicomotora (como una especie de letargo o parálisis) y estar muy excitados y moverse de forma brusca, violenta, romper sábanas, quitarse la vía, etc.

 

¿QUÉ PODEMOS HACER NOSOTROS? ¿CÓMO PODEMOS AYUDAR?

 

  • Debemos procurar que la persona afectada esté vigilada día y noche por personal sanitario cualificado.
  • Evitar ruidos intensos.
  • Evitar cambios de habitación.
  • Evitar, dentro de lo posible, el cambio de personal que le atiende.
  • La habitación debe permanecer bien iluminada para evitar las alucinaciones visuales.
  • Puede ser beneficiosa la presencia de familiares o cuidadores que la persona reconozca con facilidad.
  • Intentar mantenerlo orientado temporal (día, hora, mes…) y espacialmente (hospital, planta, ciudad…)
  • Emplear prótesis auditivas o gafas para disminuir los déficits sensoriales que existan.
  • Deben estar bien nutridos e hidratados.
  • La persona debe ser movilizada. Dentro de las posibilidades, es bueno que la persona se mueva o, al menos, que sea cambiada de postura.
  • Se deben evitar enfrentamientos o discusiones cerca de la persona para no incrementar su desorientación.
  • Se deberían evitar las restricciones físicas, siempre que esto sea posible.

 


 

Si queréis ampliar información os dejamos un capítulo publicado por la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología sobre el Síndrome Confusional Agudo o Delirium. Síndrome confusional agudo o delirium. Sociedad Española de Geriatría y Gerontología

 


 

Si os encontráis con un familiar, o mayor con el que trabajéis, en esta situación y necesitáis más información y/o asesoramiento para gestionar la situación, no dudéis en poneros en contacto con nosotras. Estaremos encantadas de ayudaros.

 

Gracias, como siempre, por vuestra atención y apoyo. ¡Os deseamos un feliz lunes y mejor semana!

Asociación Memoria Vital Psicología.

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

Antelo, M. J. G. (2012). Síndrome confusional agudo. Cuadernos de atención primaria, 18(4), 303-305.


Díaz García, E.J., & Juárez Gutiérrez, I.H. (2015). Factores de riesgo asociados al Síndrome Confusional Agudo en pacientes adultos mayores del "Hospital Agustín Arbulu Neyra"_Essalud_Ferreñafe. Revista Científica Salud & Vida Sipanense Perú. [internet], 2(1).

Lázaro-Del Nogal, M., & Ribera-Casado, J. (2009). Síndrome confusional (delirium) en el anciano. Psicogeriatría, 1(4), 209-221.

Martín-Sánchez, F. J., Fernández Alonso, C., & Merino, C. (2010). El paciente geriátrico en urgencias. In Anales del Sistema Sanitario de Navarra (Vol. 33, pp. 163-172). Gobierno de Navarra. Departamento de Salud.

 

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