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Buenos días, esperamos que todos y todas estéis bien y vuestros familiares y allegados también. Según van pasando las semanas, el confinamiento se nos hace más difícil de sobrellevar y necesitamos cada vez más ayuda para tener paciencia y centrarnos en el día presente.

Estamos viendo, tanto en las noticias como en nuestro propio alrededor, que las situaciones familiares ante el confinamiento son muy diversas. No todo es la familia con dos hijos, la persona que vive sola o la pareja de personas mayores que no ven a sus nietos desde que esto comenzó. También hay familias en las que conviven los progenitores (o uno solo en caso de familias monoparentales), con uno o varios niños y un mayor (o varios) a su cargo. En estas familias nos vamos centrar en la entrada de hoy.

Si el confinamiento es difícil para los niños y para los mayores por separado, el estar juntos bajo el mismo techo puede ser una experiencia maravillosa que propicie el buen estado anímico de ambos o, por el contrario, mal gestionado, puede convertirse en motivo de tensión. Una buena gestión o el resultado positivo y beneficioso del confinamiento juntos puede producirse de forma natural, pero siempre dependerá de la relación que nieto/a y abuelo/a tuviesen anteriormente, las actividades e intereses que ya compartiesen, el respeto mutuo, el cariño, etc.

En cualquier caso, si esta situación es llevada a cabo de forma adecuada, además de ser muy beneficioso para los implicados, también  puede ser una fuente de ayuda para los padres de los niños que, seguramente, estén teletrabajando a su vez o incluso saliendo a trabajar para que a los demás no nos falte de nada (trabajadores sanitarios, trabajadores de supermercado, fuerzas y cuerpos de seguridad, servicio postal, farmacéuticos/as, etc.).

Atendiendo a esta diversidad de familias, dentro de ellas están las que conviven con personas mayores a su cargo, estas últimas pueden estar en plenas capacidades físicas y cognitivas o, por el contrario, ser personas con algún tipo de discapacidad física o cognitiva. Un ejemplo puede ser la demencia.

Es cierto que el interés natural de los nietos por sus abuelos y viceversa puede decaer en la medida en que los nietos van haciéndose mayores, siendo el punto de inflexión la adolescencia. Pero en este tiempo que nos ha tocado vivir, si conseguimos que desconecten del movil, la televisión o la tablet, o incluso que utilicen esas herramientas para compartir tiempo y experiencias juntos, puede salir algo maravilloso que ninguna de las partes olvidará jamás.

 

ASPECTOS A TENER EN CUENTA:

 

Antes de pasar a proponeros algunas actividades que abuelos/as y nietos/as pueden realizar juntos, queremos mostraros algunos aspectos a tener en cuenta:

 

  1. Edad del niño/a y capacidad para realizar ciertas actividades: un niño/a con 6 años podrá hacer con su abuelo/a un bizcocho pero hay que tener en cuenta que uno de 3 años, más que hacer el bizcocho, experimentará con todo a su alcance pero no “hará el bizcocho” propiamente dicho. La actividad con el de 3 años puede ser igualmente divertida y positiva, pero hay que tener en cuenta el siguiente aspecto:
  2. Personalidad del niño/a y del abuelo/a:  Si alguna de las dos partes no es “paciente” habrá que recurrir a actividades que no requieran de esta cualidad. Es decir, no podemos pedir a un abuelo que le enseñe a su nieta las bondades de plantar en el huerto de su casa si este no tiene paciencia para hacerlo y va a resultar en una discusión. De la misma manera no podemos pedir a un niño, que no sea paciente, que ayude a su abuela con ejercicios de estimulación cognitiva que le resulten tediosos y aburridos. En este último caso, y como os hemos dicho muchas veces, se pueden hacer ejercicios distintos al papel y lápiz de manera que, además, al nieto no le parecerá que “sigue haciendo deberes del cole”. El Método Montessori en la Estimulación a Personas Mayores. En cualquier caso, los abuelos suelen mostrar más paciencia con sus nietos de la que mostraron en su momento con sus hijos, así que nunca está de más probar.
  3. Investigar gustos comunes: En ocasiones abuelos y nietos, pese a la brecha generacional y los distintas historias de vida, se parecen más de lo que pueda parecer a primera vista. Pongamos el ejemplo del abuelo carpintero al que le encantan los coches y el nieto al que le apasiona la robótica. Ambos construyen, ambos comparten la misma base, la de crear de la nada. Pueden colaborar para crear un coche antiguo y después “ponerlo en marcha” con los conocimientos en robótica del niño. Otro ejemplo sería el nieto al que le gusta el diseño y la moda y la abuela que domina las “labores” como nadie, que sabe de coser y de patrones como una gran maestra. De este desgraciado momento histórico que estamos viviendo podemos sacar verdaderos aprendizajes a nivel psicológico, emocional y práctico.
  4. Nivel académico o estado cognitivo de la persona mayor: al igual que antes decíamos que no podemos poner a los niños a realizar actividades que por su edad no son capaces de hacer, obviamente tampoco podemos intentar que el abuelo/a le lea un libro a su nieto/a si apenas sabe leer o tiene cierto grado de deterioro cognitivo que le impide hacerlo. Sin embargo, si podría ser beneficioso, si el abuelo tiene un nivel básico de lectura y el niño tiene unos 5 años (está aprendiendo a leer) que lo hagan juntos y “aprendan y practiquen” juntos. Es una excente actividad para ambos en el que está presente la estimulación cognitiva, el aprendizaje, la atención, la emoción, las relaciones sociales, el sentimiento de logro, etc. De la misma manera, el niño que está aprendiendo puede realizar los ejercicios de estimulación cognitiva con su abuelo ya que, según el caso, el nivel de dificultad puede ser similar para ambos.
  5. No “obligarlos” y evitar la frustración: En cualquier caso, y para evitar que ninguna de las partes se frustren, es importante no presentar las actividades como obligatorias, sino dar “ideas”, intentarlo y seguir probando aunque el primer intento no salga bien.

 

ACTIVIDADES:

 

A continuación os damos unas ideas para que niños y abuelos se relacionen de forma positiva, construyan lazos que estamos seguras que jamás olvidarán, y a su vez contribuyan al buen ambiente de la casa ya sea entreteniéndose juntos, realizando tareas del hogar, ayudando con los deberes, con la estimulación cognitiva de los mayores o con el apoyo para la regulación emocional:

 

Lectura:

 

Ya hemos comentado en otras ocasiones lo beneficioso de la lectura, pero si unimos lectura con abuelos y nietos, este beneficio se multiplica. Tanto si es el abuelo el que le lee a la nieta o la nieta la que le lee al abuelo, ambos se benefician: estimulan su cerebro, amplían su lenguaje, imaginan, sueñan, comparten tiempo social, estrechan lazos, viven emociones juntos, etc.

Queremos destacar que los libros de los niños y niñas de hoy en día no tienen nada que ver con los de, incluso, sus padres. Estos libros tratan muy bien las emociones y los valores, y nosotras mismas hemos comprobado como a las personas mayores les sorprende, interesa y les hace reflexionar.

Atendiendo a la personalidad del abuelo o abuela, podemos invitarlos a que lean los cuentos “interpretándolos” ya que así también fomentarán el sentido del humor y, en muchos casos, la admiración y la curiosidad de sus nietos y nietas.

 

 

 

Cocina:

 

Hoy en día estamos todos metidos en la cocina con las manos en la harina entre todo tipo de recetas. Somos muchos y muchas los que hemos llamados a nuestras madres (y también padres) para que nos den la receta de ese bizcocho tan rico que siempre nos hacen. ¿Y por qué no aprovechar los que tenéis a vuestros mayores en casa? ¡Que ellos hagan ese bizcocho con sus nietos! Estarán entretenidos un buen rato, pasarán tiempo juntos, colaborarán y estrecharán lazos y, además, ¡tendréis una merienda riquísima!

 

 

Reminiscencia (recuerdos) y Nuevas Tecnologías:

 

A los niños, sobre todo a los pequeños, les gusta saber de su vida pasada y también se sorprenden al ver a sus abuelos y abuelas de “pequeños”. Los nietos más mayores se sorprenden viendo a sus abuelos adolescentes y estamos seguras de que ya habrán escuchado más de una “batallita”. Pues hacedlo acompañado de fotografías (si las tenéis), o con imágenes del pueblo donde vivieron, o acompañad la historia buscando en Google Earth la calle donde se criaron. Os dejamos el enlace a la entrada del blog donde os contamos como utilizar las nuevas tecnologías con los mayores. Nuevas tecnologías: su uso en las relaciones con nuestros mayores.

 

Relajación:

 

Hay en YouTube numerosos vídeos sobre Mindfullnes y relajación. Muchos tienen una duración de entre 5-10 minutos. En este tipo de actividades hay que tener muy en cuenta la personalidad de abuelos y nietos y también el estado cognitivo de los primeros ya que, si tienen un deterioro cognitivo elevado, quizás no sean capaces de realizarlos. De la misma manera, una persona mayor puede ser perfecta para relajar a su nieto/a ya que es de sobra conocido que ¡los abuelos consiguen cosas que los padres “creíamos imposibles”!

 

Manualidades de antes y de ahora:

Abuela y nieta haciendo manualidades

 

Cuando hablamos de “manualidades” nos referimos tanto a pintar macarrones para que los niños tengan un collar bonito hasta que la abuela o el abuelo enseñe lo que sabe hacer a sus nietos. Seguramente nuestros mayores sean auténticos artistas a la hora de coser, moldear, construir, pintar… en definitiva, crear. Vamos a aprovecharlo para que lo hagan juntos y, si hemos descubierto que tienen aficiones en común (o parecidas), explotémoslo.

 

Deporte:

 

Puede parecer difícil unir deporte con abuelos, pero no tiene por qué ser así. Hay abuelos con 60 y con 80 años, los primeros pueden ser más enérgicos que los segundos pero también hay abuelos de 80 años que tienen más energía que muchas personas de 40. Muchos hacen yoga, pilates o bailan como nadie… ¿para qué les va a enseñar a nuestros hijos yoga o zumba en estos días de confinamiento una persona desconocida en YouTube? ¡Venga esos abuelos y abuelas!

Si tenéis la suerte de vivir en un lugar con terreno podéis jugar al balón, al escondite… ¡cualquier cosa que requiera moverse!

 

Música:

 

En la actividad anterior (deporte) hemos hablado de que podemos bailar, pero también podemos escuchar música juntos. Sí sí… juntos. En la mayoría de casos pensaréis que los gustos de ambos no tienen nada que ver, pero hemos descubierto a nietas maravillándose con la música que escuchaban sus abuelas y también nietos que han disfrutado escuchando los discos de vinilo de sus abuelos, así como abuelos maravillados ante el nuevo grupo de rock o escuchando su antiguo disco con una calidad de sonido que jamás habría esperado.

Aunque los gustos sean dispares, es beneficioso el conocerse un poco más los unos a los otros. Simplemente sentarse una tarde y compartir cuales son sus gustos musicales y a qué momentos les recuerda a cada uno.

 

Huerta:

 

Aquí, en Murcia, muchas personas tienen la suerte hoy en día de vivir en casas con un trozo de tierra y una huerta. Podríamos enumerar muchísimos beneficios de trabajar la huerta, de plantar, regar, cosechar… Beneficios a nivel cognitivo, físico, emocional, para la autoestima, para las relaciones e ¡incluso para la alimentación! Ni que decir tiene el beneficio de comerte el tomate que tú mismo has cultivado (y más en estos tiempos) y el sentimiento de logro y recompensa que produce al abuelo y también al nieto.

 

 

 

Actividades de la vida cotidiana (tareas y rutinas):

 

Las psicólogas y psicólogos nos hemos hartado, desde hace semanas, a decir que hay que seguir unas rutinas diarias y dar tareas a los niños para que estos las realicen todos los días. Pero ¿y si estas tareas rutinarias las realizan con sus abuelos? Hablábamos de abuelos con algún grado de deterioro cognitivo o niños muy pequeños que habría cosas que no podrían hacer. Bien, pues vamos a hacer que se ayuden los unos a los otros: el abuelo que ayuda a su nieta de 4 años a que “se haga la cama”, nieta que ayuda a su abuela con deterioro cognitivo moderado a poner la mesa, que ambos preparen el desayuno y lo recojan después juntos, tender la ropa… En definitiva, que tengan actividades, rutinas, tareas que todos los días deben hacer juntos. Conseguimos que compartan tiempo, que se comuniquen, que colaboren y que, cuando llegue la hora de esa rutina, el uno piense en el otro y se busquen.

 


 

Si en vuestro hogar los abuelos y sus nietos ya realizan estas u otras actividades y queréis hacernos llegar vuestras experiencias, ¡estaremos encantadas de recibirlas!

En los próximos días seguiremos publicando, en la medida en que la situación actual y personal nos lo permita, pero no dejéis nunca de poneros en contacto con nosotras si tenéis cualquier duda o lo necesitáis.

¡Cuidaos mucho!

Un abrazo,

 

Asociación Memoria Vital Psicología.

 

 

#TodoSaldráBien   #JuntosSomosMasFuertes    #JuntosLoConseguiremos   #YoMeQuedoEnCasa   #QuédateEnCasa

 

 

 

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